La investigación apunta a una embarcación con bandera española que habría disparado al animal en aguas portuguesas. El caso de Toñi, la orca más longeva conocida de la población del Estrecho de Gibraltar y el golfo de Cádiz, da un nuevo paso y llega a la Fiscalía de Medio Ambiente. El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico ha apreciado indicios de un posible delito contra una especie protegida tras investigar las heridas que presentaba el animal.
Toñi, de unos 60 años, fue localizada a mediados de agosto con múltiples marcas compatibles con impactos de perdigones en su aleta dorsal. Las primeras pesquisas realizadas por el Ministerio apuntan a que los disparos se habrían producido desde una embarcación con bandera española mientras navegaba por aguas bajo jurisdicción portuguesa.
Ante la gravedad de los hechos, el Ministerio ha trasladado el resultado de la investigación a la Fiscalía de Medio Ambiente y ha solicitado la colaboración de la Guardia Civil, concretamente de su unidad especializada en delitos medioambientales, para avanzar en la identificación de los responsables y esclarecer las circunstancias del suceso. Entre las actuaciones previstas se encuentra también la investigación sobre la posible utilización de armas y los correspondientes análisis balísticos.
Una orca especialmente vinculada al Estrecho
Toñi es un ejemplar especialmente conocido por los investigadores y conservacionistas. Es la matriarca de mayor edad de la población de orcas del Estrecho de Gibraltar y el golfo de Cádiz, una población que se encuentra en una situación especialmente vulnerable.
El hallazgo de los impactos provocó la apertura de una investigación por parte de las autoridades españolas y la colaboración con Portugal, al haberse producido presuntamente los hechos en aguas portuguesas.
El caso adquiere además una especial relevancia por la delicada situación de la población de orcas ibéricas y por las numerosas interacciones que estos animales han protagonizado en los últimos años con embarcaciones en el Estrecho y frente a las costas de la península.
Toñi continúa con vida
Pese a las heridas, Toñi ha continuado siendo observada y recientemente ha sido avistada en aguas de Galicia junto a otras orcas. Según las informaciones disponibles, la evolución de sus lesiones parece favorable.
Ahora será la investigación de las autoridades españolas y portuguesas la que deberá determinar exactamente qué ocurrió, desde qué embarcación se efectuaron los presuntos disparos y quién pudo ser responsable.
El Gobierno ha insistido en la necesidad de esclarecer los hechos y evitar que un posible delito contra una especie protegida quede impune.
La ‘abuela’ del Estrecho sigue nadando. Ahora la investigación trata de encontrar quién estuvo detrás de los disparos.

