Una vivienda de alquiler turístico en Conil de la Frontera ha sido el punto de partida de una importante operación de la Guardia Civil que ha culminado con la desarticulación de una organización criminal especializada en los conocidos como «vuelcos», robos de grandes cantidades de droga a otras redes de narcotraficantes.
La investigación comenzó el pasado mes de noviembre, después de que la Policía Local detectara movimientos sospechosos en una vivienda turística. Durante el registro, los agentes localizaron dos vehículos robados con matrículas falsificadas, uno de ellos modificado para transportar una mayor carga, además de armas de fuego, munición, chalecos antibalas, dispositivos de seguimiento y diverso material policial.
A raíz de este hallazgo, la Guardia Civil puso en marcha la denominada Operación Asher, que permitió descubrir que el grupo utilizaba el inmueble de Conil como base para planificar un asalto a una guardería de droga.
El plan consistía en hacerse pasar por agentes de policía, utilizando uniformes, placas y equipamiento similar al oficial para sorprender a los narcotraficantes y apoderarse de los estupefacientes, que posteriormente eran vendidos a otras organizaciones asentadas principalmente en Sevilla.
Los investigadores también relacionan a esta red con el violento asalto a una joyería en Arcos de la Frontera y con diversos hechos vinculados al narcotráfico. Entre los miembros investigados figura, además, uno de los presuntos implicados en el disparo contra un guardia civil durante un alijo de droga registrado el pasado verano en la desembocadura del Guadalquivir.
La fase final de la operación se desarrolló el pasado 15 de junio con un amplio dispositivo que incluyó 17 registros en Sevilla capital, Dos Hermanas, Alcalá de Guadaíra, Carmona y Utrera. El balance se saldó con nueve personas detenidas y la intervención de más de 45.000 euros en efectivo, un arma corta, munición, varios vehículos, joyas y abundante documentación relacionada con las actividades del grupo criminal.

