La noche de San Juan dejó este año en Tarifa mucho más que las tradicionales hogueras. Los Jardines de Punta Sur se transformaron en el escenario de una experiencia gastronómica. «Las Joyas del Ibérico» reunió a decenas de asistentes que disfrutaron de una velada donde la alta cocina, el vino, la naturaleza y la música en directo se combinaron para crear una atmósfera difícil de olvidar, donde el comensal era juez, las elaboraciones eran presentados por sus autores y la selección y lección sobre vinos estuvo a cargo de César Espinosa.
Rodeados de exuberantes jardines y bajo el cielo de una de las noches más especiales del año, los comensales vivieron una cena pausada y elegante, acompañada por los sonidos melódicos del grupo CAPIMCAI – Brasil Sonoro, cuya actuación aportó el ambiente perfecto para una experiencia sensorial que fue mucho más allá de lo gastronómico.


Los chefs Iván Figuera, de El Jardín de Punta Sur, e Iñaki García, de Raízes, ofrecieron un recorrido por algunos de los cortes más representativos del cerdo ibérico con un menú que destacó tanto por su creatividad como por el respeto al producto. El ganador el lingote de costilla ibérica de Iñaki García, seguida muy de cerca por la carrillada ibérica con mole, uno de los tres platos a cuatro manos..
La apertura, con lomo de cerdo curado y carpaccio de presa ibérica, fue una declaración de intenciones, permitiendo apreciar la calidad del ibérico desde su expresión más pura. A continuación, la papada ibérica marinada con aguachile sorprendió por el equilibrio entre la untuosidad de la carne y la frescura de los matices cítricos, convirtiéndose en una de las elaboraciones más comentadas de la noche.
La carrillada ibérica con mole aportó profundidad y complejidad al menú. La cocción consiguió una textura melosa que armonizaba con una salsa llena de personalidad y matices, mientras que los platos principales mantuvieron un nivel sobresaliente.
El lingote de costilla ibérica elaborado por Iñaki García destacó por una cocción lenta impecable que ofrecía una carne extremadamente tierna e intensa en sabor. Su interpretación estética de lo que es una costilla, sorprendió a todos.


Foto : lingote de costilla ibérica
Por su parte, Iván Figuera presentó un Lagarto Ibérico, Arroz y Campo que rindió homenaje al producto local y a la cocina tradicional, con un arroz lleno de sabor que acompañaba perfectamente a una de las piezas más apreciadas del cerdo ibérico.
El original Melocotón de Jamón puso un broche sorprendente a la degustación, jugando con el contraste entre dulce y salado en una propuesta atrevida que despertó la curiosidad y cerró el menú con personalidad, un detalle, los huesos del melocotón era de crema de cerdo (dulce como como mazapán) y estaban hechos uno a uno para la ocasión.

Cada uno de los pases estuvo acompañado por una cuidada selección de vinos comentados en directo por César Espinosa, de Vinos360.com, cuyas explicaciones ayudaron a descubrir cómo cada referencia potenciaba los matices de los distintos platos. Un viaje, un recorrido inefable por los secretos de las bodegas y las razones de su maridación con cada elaboración. Sencillamante un lujo contar con él, todos salimos de el Jardín sabiendo má de vino.
El equipo humano de El Jardín de Puntasur lo hizo todo mucho más fácil, demostrando que desafios logísticos (6 elaboracioes, 5 maridaciones de vino y decna de comensales) como «Las Joyas del Ibérico» no les hacen bajar el nivel. Todo exacto.
Uno de los aspectos más valorados volvió a ser el carácter participativo del evento. Los asistentes ejercieron como jurado, puntuando cada elaboración y convirtiéndose en protagonistas de una experiencia que fomenta el diálogo entre cocineros y público.
Tarifa Destino Gastronómico, volvió a demostrar que Tarifa cuenta con el potencial para acoger propuestas gastronómicas de alto nivel capaces de atraer tanto a aficionados como a amantes de la buena cocina. «Las Joyas del Ibérico» confirmó el éxito del formato iniciado con «Atún Oro Rojo» y dejó la sensación de haber vivido una noche especial, donde la excelencia del producto, el entorno natural y la música en directo hicieron de la celebración de San Juan una experiencia verdaderamente inolvidable.



