Cinco tripulantes han sido detenidos tras una persecución cerca de la desembocadura del Guadalquivir, donde la embarcación policial Río Guadalmedina sufrió daños durante la intervención.
Una nueva actuación contra el narcotráfico en aguas de la provincia de Cádiz se ha saldado con cinco detenidos, varios guardias civiles heridos leves y daños en una patrullera del Instituto Armado después de ser embestida por una narcolancha durante una persecución.
Los hechos ocurrieron este jueves, alrededor de las 13:30 horas, cerca de la desembocadura del río Guadalquivir. Los agentes del Servicio Marítimo Provincial de la Guardia Civil detectaron un presunto trasvase de combustible entre dos embarcaciones, una práctica habitual para abastecer a las narcolanchas utilizadas en el tráfico de drogas.
La intervención policial permitió frustrar inicialmente la operación, pero una de las embarcaciones emprendió la huida al advertir la presencia de los agentes. La patrullera Río Guadalmedina inició entonces una persecución para interceptarla.
Durante el seguimiento, la narcolancha embistió a la embarcación policial y provocó daños visibles en su estructura. Pese al impacto y a las lesiones leves sufridas por varios efectivos, los guardias civiles continuaron con la actuación hasta conseguir detener a los cinco ocupantes.
Cinco detenidos tras la persecución
La operación concluyó con la interceptación de la embarcación y la detención de sus cinco tripulantes. La actuación también permitió impedir que se completara el suministro de combustible que había motivado el despliegue policial.
El incidente vuelve a poner de manifiesto los riesgos a los que se enfrentan los agentes del Servicio Marítimo en las intervenciones contra las redes dedicadas al narcotráfico en el litoral gaditano, donde las embarcaciones de alta velocidad y las maniobras evasivas dificultan las actuaciones policiales.
La persecución terminó con los sospechosos detenidos, varios agentes con heridas de carácter leve y una patrullera dañada durante el servicio.

