El Rinconcillo volvió a llenarse este 15 de agosto para vivir una de las celebraciones más singulares de Algeciras, con la Virgen de la Palma saliendo de las aguas de la Bahía para encontrarse durante unas horas con sus vecinos
Algeciras volvió a vivir este sábado una de sus jornadas más emotivas del verano. Miles de personas se reunieron en la playa de El Rinconcillo para recibir a la Virgen de la Palma, en una tradición que cada 15 de agosto une a generaciones de algecireños alrededor del mar, la fe y la identidad de la ciudad.
La imagen de la patrona permanece durante todo el año bajo las aguas de la Bahía, en una cueva submarina. A primera hora de la jornada, los buceadores de la Sociedad Federada de Pesca Deportiva El Mero, organizadora de la romería, procedieron a rescatarla del fondo marino para trasladarla hasta la orilla.
El momento de su llegada al Rinconcillo volvió a ser uno de los grandes instantes del día. Entre embarcaciones, familias y vecinos, la Virgen fue recibida en la playa y trasladada hasta el altar instalado en la Plaza Virgen del Mar, donde permaneció durante horas para que los fieles pudieran acercarse a ella.
La celebración alcanza este año su 49ª edición y mantiene intacta una tradición que forma parte de la memoria sentimental de Algeciras. La romería está reconocida desde 2014 como Fiesta de Interés Turístico de Andalucía.
Además, esta edición ha incorporado una novedad patrimonial: la Virgen ha estrenado nuevas andas y un nuevo palio, donados por personas vinculadas a la Sociedad El Mero, después del deterioro de los elementos anteriores. La propia imagen había sido restaurada recientemente debido a daños estructurales.
A las 19:00 horas se celebró la misa en su honor a pie de playa, en uno de los momentos más íntimos de una jornada que durante todo el día tuvo como escenario el Rinconcillo.
Ya entrada la noche, la Virgen volverá a las aguas de la Bahía. A las 23:00 horas está previsto su regreso a su refugio submarino, acompañada por las embarcaciones y por la mirada de quienes cada año acuden a despedirla. La jornada concluirá con los tradicionales fuegos artificiales a medianoche.
Una vez más, Algeciras se ha encontrado con su Virgen junto al mar.
Una tradición nacida hace casi medio siglo que sigue llenando El Rinconcillo y que convierte cada 15 de agosto en una de esas jornadas que explican, por sí solas, la relación de una ciudad con su bahía.

