El alcalde, José Ignacio Landaluce, entrega el bastón de mando a Nuestro Padre Jesús Cautivo en su último acto institucional al frente del Ayuntamiento, en una jornada que culminó con una multitudinaria procesión extraordinaria.
Algeciras ha vivido este sábado una jornada histórica para sus tradiciones religiosas con el nombramiento de Nuestro Padre Jesús Cautivo Medinaceli como Regidor Perpetuo de la ciudad. El reconocimiento, aprobado por el pleno municipal el pasado 20 de julio, se ha materializado en el parque María Cristina con la entrega del bastón de mando por parte del alcalde, José Ignacio Landaluce.
El acto ha reunido a numerosos fieles, representantes municipales y autoridades religiosas en una celebración que ha convertido al Señor de Algeciras en protagonista de una jornada marcada por la devoción popular y el sentimiento cofrade.
La ceremonia institucional ha comenzado con la lectura del acuerdo plenario por parte del secretario general del Ayuntamiento, José Luis López Guío. Posteriormente, Landaluce, acompañado por el hermano mayor de la Venerable Cofradía Salesiana de Penitencia de Nuestro Padre Jesús Cautivo Medinaceli y María Santísima de la Esperanza, Raúl de la Palma Ocaña Pacheco, ha colocado el bastón de mando en el paso de la imagen.
La insignia, bendecida previamente por los directores espirituales de la hermandad y del Consejo Local de Hermandades y Cofradías, simboliza la nueva distinción honorífica concedida al Cristo.
El último acto de Landaluce como alcalde
La jornada ha tenido un significado añadido para José Ignacio Landaluce, al tratarse de su última intervención institucional como alcalde de Algeciras.
Durante su discurso, ha destacado el profundo arraigo del Medinaceli entre los algecireños y ha defendido que el nombramiento responde al sentimiento de una ciudad que mantiene viva su devoción durante todo el año.
El regidor ha subrayado que el reconocimiento trasciende la decisión institucional y representa el cariño de los ciudadanos hacia una imagen que cada Martes Santo recorre las calles de Algeciras acompañada por miles de devotos.
Por su parte, el hermano mayor de la cofradía, Raúl Ocaña, ha agradecido el respaldo del Ayuntamiento y la colaboración de todas las personas que han hecho posible el nombramiento. También ha reconocido el trabajo de su junta de gobierno y el acompañamiento de las autoridades religiosas durante el proceso.
Ocaña ha destacado que se trata de un logro que va más allá de la propia hermandad y que está llamado a convertirse en motivo de orgullo para toda Algeciras.
De San Isidro al parque María Cristina
Los actos habían comenzado a las once de la mañana con la salida del Medinaceli desde su capilla de San Isidro hacia el parque María Cristina. Numerosos devotos acompañaron a la imagen durante el traslado, que concluyó en torno a la una de la tarde.
Una vez en el parque, el Cristo quedó instalado en un altar adornado con flores, mientras la Banda de Música Maestro Infantes de Los Barrios interpretaba el pasodoble Algeciras, novia del sol.
Tras la ceremonia institucional se celebró una solemne Eucaristía presidida por monseñor Ramón Valdivia, administrador apostólico de la Diócesis de Cádiz y Ceuta. La Coral Polifónica Portus Albus, de la Sociedad Algecireña de Fomento, acompañó musicalmente la celebración.
Una procesión extraordinaria por el centro de Algeciras
La jornada culminó con la procesión extraordinaria de regreso a San Isidro, una salida excepcional organizada para conmemorar el nombramiento del Medinaceli como Regidor Perpetuo.
El cortejo recorrió diferentes calles del centro de la ciudad acompañado por numerosos fieles. Uno de los momentos más destacados se produjo ante la Iglesia Mayor Parroquial de Nuestra Señora de la Palma, donde el Cristo se detuvo para cumplimentar a la Patrona y Alcaldesa Perpetua de Algeciras.
El encuentro estuvo acompañado por fuegos artificiales lanzados desde la azotea del templo, en una de las estampas más llamativas de la noche.
La procesión continuó después con visitas a la capilla de Europa y a la iglesia de María Auxiliadora antes de emprender el camino definitivo hacia el barrio de San Isidro.
Finalmente, el Medinaceli regresó a su capilla con el bastón de mando que simboliza su nueva condición honorífica, poniendo el broche a una jornada que ha unido historia, tradición, reconocimiento institucional y devoción popular.
Algeciras despide así un día señalado para una de sus imágenes más veneradas, que desde ahora ostenta oficialmente el título de Regidor Perpetuo de la ciudad.

