El sindicato critica la falta de recursos en los centros educativos, reclama médicos para los Equipos de Orientación Educativa y denuncia que el alumnado de Artes Escénicas debe desplazarse más de 100 kilómetros para estudiar
Algeciras, septiembre de 2026. El sindicato USTEA denuncia que el nuevo curso escolar ha comenzado en Algeciras con problemas estructurales que, según señala, permanecen sin resolver y evidencian una falta de inversión y recursos en la educación pública. La organización sindical pone el foco en la presencia de amianto en centros educativos, la continuidad de aulas prefabricadas, la ausencia de médicos en los Equipos de Orientación Educativa y la falta de oferta de Bachillerato de Artes Escénicas en la comarca.
En un comunicado, USTEA critica la actuación de la Delegación de Educación de la Junta de Andalucía y censura también la gestión del Gobierno local de José Ignacio Landaluce, al que responsabiliza de no dar respuesta suficiente a las necesidades de las familias algecireñas.
Los EOE de Algeciras, sin médicos
Una de las principales denuncias del sindicato se refiere a los dos Equipos de Orientación Educativa (EOE) de Algeciras, que, según USTEA, han iniciado el curso sin la figura del médico.
Estos profesionales desempeñan funciones relacionadas con la valoración del alumnado con discapacidades físicas y motoras o enfermedades crónicas, la elaboración de dictámenes de escolarización y la coordinación de determinadas necesidades sanitarias en el entorno educativo.
USTEA considera que la ausencia de facultativos deja sin una atención especializada adecuada a cientos de alumnos que necesitan seguimiento específico. El sindicato sostiene, además, que esta situación supone una desigualdad respecto a otros municipios de la provincia de Cádiz con menor población escolar que sí cuentan con este recurso.
La organización reclama a la Consejería de Desarrollo Educativo que dote a los equipos de los medios profesionales necesarios para garantizar una atención adecuada al alumnado con necesidades especiales.
Familias obligadas a desplazarse para estudiar Artes Escénicas
La segunda gran denuncia afecta a la oferta académica. USTEA señala que Algeciras y la comarca del Campo de Gibraltar continúan sin disponer del Bachillerato de Artes en la vía de Música y Artes Escénicas.
Esta ausencia obliga, según el sindicato, a las familias que desean que sus hijos cursen esta modalidad a buscar alternativas fuera de la comarca. Entre las localidades citadas se encuentran Arcos de la Frontera, San Fernando y El Puerto de Santa María, situadas a más de 100 kilómetros de Algeciras.
La organización denuncia que esta situación supone un importante esfuerzo económico para las familias, especialmente cuando se trata de estudiantes menores de edad que deben trasladarse a vivir a otra localidad durante el curso.
Para USTEA, la falta de esta oferta educativa limita las posibilidades de acceso a una formación artística especializada y genera una desigualdad territorial que afecta especialmente a los jóvenes con menos recursos.
Amianto y aulas prefabricadas en varios colegios
En materia de infraestructuras, el sindicato denuncia la persistencia de amianto en los pilares de los porches del CEIP Virgen del Mar y el CEIP Nuestra Señora de Europa.
USTEA reclama que se aborden las actuaciones necesarias para resolver esta situación y garantizar unas instalaciones seguras para el alumnado y el personal de los centros.
A esta denuncia suma la continuidad de las aulas prefabricadas en el CEIP Los Arcos del Cobre y en el CEIP Virgen del Mar, centros que, según la organización sindical, siguen soportando unas condiciones provisionales que se han prolongado durante años.
En el caso del Virgen del Mar, USTEA recuerda que permanece pendiente una reforma integral y critica que el proyecto haya quedado atrapado en sucesivos procesos de licitación. El sindicato califica esta situación de «excusa administrativa» para no ejecutar unos presupuestos que, según afirma, ya habían sido aprobados.
El Nuevo Conservatorio y el Colegio de Pajarete, pendientes
El comunicado también señala la falta de avances en dos grandes proyectos educativos de Algeciras.
Por un lado, USTEA denuncia que el Nuevo Conservatorio continúa pendiente de trámites administrativos, sin una fecha estimada de construcción.
Por otro, recuerda que el Nuevo Colegio de Pajarete permanece paralizado desde 2019, según la información difundida por el sindicato.
La organización considera que estos retrasos evidencian la falta de respuesta a necesidades educativas que llevan años sobre la mesa y reclama a las administraciones responsables que concreten plazos y actuaciones.
Críticas a la situación del personal de los centros
USTEA incorpora a sus denuncias la situación del personal no docente de los colegios andaluces. El sindicato señala que el cese, el pasado 31 de agosto, de más de 300 conserjes y limpiadores en la comunidad autónoma ha generado problemas de personal al inicio del curso.
Según la organización, esta situación dificulta la apertura de los centros en condiciones de normalidad y añade presión a unas plantillas que ya afrontan carencias en distintos servicios.
USTEA exige respuestas a la Junta y al Ayuntamiento
El sindicato reclama a la Consejería de Desarrollo Educativo y a las administraciones competentes que afronten las deficiencias denunciadas y dejen de justificar la falta de actuaciones mediante argumentos administrativos.
USTEA cuestiona que el incremento de los presupuestos educativos anunciado por el Gobierno andaluz se traduzca en mejoras suficientes sobre el terreno. Para la organización, la persistencia de estas carencias pone de manifiesto una gestión ineficaz de los recursos públicos.
La denuncia vuelve a situar en el centro del debate la situación de la educación pública en Algeciras y las desigualdades que, según el sindicato, afectan tanto a las condiciones de los centros como al acceso a determinados servicios sanitarios y modalidades de enseñanza.
USTEA reclama que las administraciones actúen para que las familias y el alumnado de Algeciras puedan iniciar el curso con los recursos y las garantías educativas que necesitan.

