Más de 30 artistas participan en una de las citas culturales con más tradición del verano, que combina creación contemporánea, patrimonio y solidaridad
El verano en el Estrecho tiene también una cita con el arte. Este fin de semana, el histórico Cortijo de Guadacorte vuelve a convertirse en punto de encuentro para artistas, coleccionistas y amantes de la cultura con una nueva edición de su tradicional muestra artística, un evento que suma ya más de 26 ediciones y que se ha consolidado como una de las propuestas culturales más singulares de estas fechas.
La exposición quedó inaugurada anoche y permanecerá abierta hasta el domingo, reuniendo a más de 30 artistas entre nombres ya consolidados y nuevas generaciones que encuentran en este encuentro un espacio para mostrar su trabajo.
Entre los participantes se encuentran artistas como Carmen Mora o Santi Cervera, junto a creadores emergentes como Patricia Villatoro, configurando una muestra diversa en la que conviven distintas miradas, estilos y formas de entender el arte.
La propuesta reúne pintura en diferentes técnicas, fotografía, escultura y otras disciplinas, convirtiendo el Cortijo en un particular espacio expositivo donde el visitante puede descubrir tanto obras de artistas con trayectoria como nuevas propuestas.
Arte, patrimonio y noches de verano
Uno de los grandes atractivos de esta cita es precisamente el escenario. El Cortijo de Guadacorte, con su carácter histórico y su entorno, ofrece un marco especial para contemplar las obras durante las noches de verano.
La muestra puede visitarse durante el fin de semana en horario de 21.00 a 00.00 horas, permitiendo disfrutar de una experiencia que combina arte y patrimonio bajo la luz de las estrellas.
Más que una exposición convencional, el encuentro propone así una manera diferente de acercarse a la creación artística, en un espacio en el que la arquitectura, el paisaje y la propia noche del Estrecho forman parte de la experiencia.
Una oportunidad para descubrir y coleccionar
La variedad de artistas y disciplinas convierte además esta muestra en una oportunidad especialmente atractiva para coleccionistas y aficionados al arte, que pueden encontrar obras de diferentes técnicas, estilos y precios, además de descubrir el trabajo de creadores emergentes.
El entorno completa la propuesta. El Cortijo se encuentra próximo al espacio natural del río Palmones, una zona estrechamente vinculada a la gastronomía y a la identidad del Campo de Gibraltar.
A la dimensión cultural se suma, además, un componente solidario. Parte de los ingresos obtenidos durante el encuentro se destinará a proyectos benéficos, haciendo que la adquisición y disfrute del arte contribuya también a una causa social.
Así, durante este fin de semana, el Cortijo de Guadacorte vuelve a abrir sus puertas para demostrar que el arte también puede vivirse de noche, entre patrimonio, paisaje y estrellas, en una de esas citas que ayudan a construir la identidad cultural del verano en el Estrecho.

