EEUU se “toma en serio” el estado de guerra declarado por Corea del Norte

IAM/EP 

  La Casa Blanca “se toma en serio estas amenazas y permanece en estrecho contacto con los aliados surcoreanos”, ha sostenido Hayden, según recoge la cadena BBC. El comunicado de Pyongyang, ha recalcado la portavoz del foro de la Casa Blanca sobre asuntos de seguridad nacional, es otra “nada constructiva” declaración de Corea del Norte.

   En el comunicado, el líder de Corea del Norte, Kim Jong Un, lanza un “ultimátum” a Estados Unidos y llama a emprender una “batalla final a vida o muerte” y una “guerra nuclear” que ponga fin a “la historia de largo enfrentamiento con Estados Unidos y dar comienzo a una nueva era”.

   En concreto, Pyongyang amenaza a Washington con perpetrar un ataque nuclear, en la misma línea con las advertencias realizadas esta semana, si prosiguen las “provocaciones”. Estados Unidos “debe tener claro que en la era del comandante general Kim Jong Un, el más grande de los comandantes, todo es distinto del pasado”, destaca el comunicado.

REACCIONES ANTERIORES

   El Departamento de Defensa de Estados Unidos minimizó la decisión del Gobierno norcoreano de suspender sus comunicaciones militares con Corea del Sur y condenó esta semana la escalada de las tensiones. En la misma línea que Hayde, el Pentágono afirmó describió las amenazas de Pyongyang como “otra provocación más” y “un paso nada constructivo” para la resolución de las actuales disputas.

   No obstante, elevó el tono de sus advertencias y constató que está listo “para responder a cualquier contingencia”, después de que el régimen norcoreano pusiera sus bases de artillería y de misiles en posición de combate.

   Pyongyang amenazo la semana pasada con “una fuerte respuesta” si Estados Unidos volvía a desplegar bombarderos estratégicos B-52 en la península coreana, al considerar que sería una “provocación intolerable”. Estados Unidos trasladó sus bombarderos B-52, ubicados en la isla de Guam, para que participaran en las maniobras militares que lleva a cabo con Corea del Sur al inicio de cada primavera y que concluyeron el pasado lunes.

TENSIONES

   El desplazamiento de estos bombarderos estratégicos en los alrededores de la península coreana ha suscitado un gran temor regional porque son capaces de llevar a cabo un ataque nuclear.

   Estos movimientos se enmarcan en la escalada de tensión regional, que comenzó el año pasado, con los lanzamientos de cohetes de largo alcance de abril y diciembre, y ha continuado en 2013, con la prueba nuclear del pasado 12 de febrero, por parte de Corea del Norte.

   El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas ha condenado estas acciones, al considerar que violan las resoluciones que prohíben a Corea del Norte desarrollar y usar tecnología nuclear y de misiles balísticos.

   En respuesta, Pyongyang ha declarado nulos los pactos de no agresión sucritos con Seúl y ha amenazado con hacer lo mismo con el armisticio de 1953, que puso fin a tres años de hostilidades en la península coreana. Además, sus bases de misiles y de artillería han pasado a estar en posición de combate apuntando a Estados Unidos, según anunció el pasado martes.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *