La inquietud crece entre los usuarios de la N-340, principal vía de conexión entre Tarifa y Algeciras, tras confirmarse el agravamiento de una grieta en un viaducto situado a la altura del kilómetro 88.Ya es noticia regional…
El desperfecto no es nuevo, pero en los últimos días ha adquirido una dimensión preocupante. La rotura no es visible para los conductores que circulan por la carretera, aunque sí puede apreciarse desde los bajos del viaducto, construido en 1969. Allí se observan las grapas metálicas instaladas para contener la fisura, algunas de las cuales ya aparecen fracturadas.

Este nuevo episodio se suma al gran socavón detectado la semana pasada en el mismo corredor. El agujero, originado tras las lluvias, dejó inutilizado uno de los carriles y obligó a la instalación de semáforos provisionales para regular el paso alterno en ambos sentidos. Aunque el boquete está prácticamente tapado, las obras continúan y mantienen las restricciones.
La situación afecta especialmente a una carretera que ya presenta un trazado complejo, con curvas pronunciadas y tráfico intenso durante buena parte del año. La N-340 constituye, además, la única conexión directa por carretera entre Tarifa y Algeciras, lo que incrementa el impacto de cualquier incidencia.
Conductores habituales advierten de retrasos y piden precaución. Las retenciones, habituales en periodos estivales por la afluencia hacia las playas de Tarifa, podrían adelantarse este año si persisten las limitaciones.
Por el momento, no se ha comunicado una fecha prevista para la finalización de las obras del socavón. Tampoco consta información oficial sobre actuaciones específicas para la grieta del viaducto ni sobre posibles soluciones técnicas. Entretanto, los usuarios deberán planificar sus desplazamientos con mayor margen de tiempo.

