Puri Alonso denuncia una reducción de personal que dificulta el seguimiento de los pacientes y agrava las listas de espera. La formación reclama a la Diputación de Cádiz un plan urgente de refuerzo de los recursos asistenciales.
Izquierda Unida ha instado al Gobierno de la Diputación de Cádiz a actuar de manera urgente ante la situación del Centro de Tratamiento de Adicciones (CTA) de Algeciras, cuya plantilla se ha reducido considerablemente en los últimos cinco años, según denuncia la formación. IU reclama una evaluación de las necesidades de personal y recursos del centro, así como un plan de recuperación progresiva de profesionales que permita garantizar una atención suficiente y de calidad a la población del Campo de Gibraltar.
La iniciativa ha sido presentada en el pleno de la institución provincial y responde, según IU, al incumplimiento de compromisos adoptados en sesiones anteriores por el Gobierno provincial del PP y 100% Unidos.
La formación reclama que se priorice la cobertura de las plazas necesarias en áreas como psicología, medicina, trabajo social, enfermería y administración. También plantea estudiar medidas organizativas y presupuestarias para reducir las listas de espera, aliviar la carga de trabajo de los profesionales y mejorar la atención a las personas usuarias y sus familias.
Una plantilla muy inferior a la de hace cinco años
La coordinadora local de IU en Algeciras, Puri Alonso, advierte de que el centro atraviesa una situación de deterioro asistencial debido a la insuficiencia de personal y a la falta de recursos para responder a la demanda existente.
Alonso recuerda que el CTA desempeña una función esencial en la prevención, el tratamiento y la rehabilitación de las personas con problemas de adicciones, además de prestar acompañamiento a sus familias. La dirigente subraya que esta atención resulta especialmente relevante en el Campo de Gibraltar, donde, junto a las adicciones a sustancias, están adquiriendo mayor presencia otras problemáticas relacionadas con el uso de pantallas, el vapeo y diferentes conductas adictivas, especialmente entre los jóvenes.
Para ilustrar la evolución de los recursos humanos, IU compara la dotación de hace aproximadamente cinco años con la actual. Según los datos aportados por la formación, el centro contaba entonces con cuatro administrativos —una de ellas también realizaba funciones de auxiliar de enfermería—, un educador social, una trabajadora social, cuatro psicólogos, dos médicos y un profesional de Enfermería que ejercía también la dirección.
La situación actual, según IU, es muy diferente. El CTA dispone de dos administrativos, dos médicos, dos trabajadores sociales —uno de ellos reparte su jornada entre el centro y la prisión— y una psicóloga. Recientemente se ha incorporado una educadora social, un refuerzo que la formación considera positivo, aunque insuficiente para revertir el deterioro acumulado.
IU alerta de las consecuencias para los pacientes
La reducción de profesionales tiene, según la organización, consecuencias directas sobre el funcionamiento del servicio. Entre ellas, señala la sobrecarga laboral, las dificultades para mantener el seguimiento continuado de los pacientes, una menor capacidad para atender nuevas demandas y el aumento de las listas de espera.
IU advierte de que estas circunstancias pueden comprometer la continuidad y la calidad de los tratamientos, además de generar preocupación entre los trabajadores, las personas usuarias y sus familias, que han llegado a expresar públicamente sus reivindicaciones.
Ante esta situación, la formación exige a la Diputación de Cádiz que concrete medidas para recuperar progresivamente la plantilla y adapte los recursos del centro a las necesidades asistenciales actuales.
El objetivo, sostiene IU, es garantizar que las personas con problemas de adicciones del Campo de Gibraltar puedan acceder a una atención pública continuada y adecuada, sin que la falta de profesionales limite la capacidad de respuesta del servicio.

