Doce de los quince ediles del PP han retirado su confianza al alcalde y reclaman su dimisión tras conocerse nuevas denuncias por supuestos delitos contra la libertad sexual. Para desalojarlo de la Alcaldía mediante una moción de censura, necesitarían sumar al menos dos votos del PSOE o de Vox.
La crisis política abierta en el Ayuntamiento de Algeciras tras las denuncias contra José Ignacio Landaluce sitúa al Gobierno municipal ante un escenario de incertidumbre. Aunque la dirección provincial del Partido Popular ha exigido al alcalde que abandone el cargo, tres concejales mantienen su apoyo al regidor, una posición que dificulta la posibilidad de impulsar una moción de censura sin el respaldo de otros grupos políticos.
La corporación municipal está formada por 27 concejales y la mayoría absoluta se sitúa en 14 votos. El PP cuenta actualmente con 15 ediles, después de que Landaluce quedara fuera de la militancia del partido y pasara a ser independiente a finales de 2025.
De los quince representantes populares, doce han firmado una petición para que el alcalde deje sus responsabilidades municipales. Los otros tres mantienen su respaldo, pese a la advertencia de la dirección provincial de que podría abrir expedientes disciplinarios a quienes no secunden sus instrucciones.
El PSOE o Vox, claves para una posible moción
La aritmética municipal complica los planes del PP para recuperar el control del Ayuntamiento. Los doce concejales que reclaman la salida de Landaluce necesitarían sumar, al menos, otros dos votos para alcanzar la mayoría absoluta necesaria para una moción de censura.
Las dos formaciones que podrían aportar esos apoyos son el PSOE, con siete concejales, y Vox, que cuenta con cuatro representantes en el Pleno.
La decisión de cualquiera de estos partidos resultaría determinante para desbloquear la situación. Sin un acuerdo que permita reunir los votos necesarios, Landaluce podría continuar al frente de la Alcaldía pese a haber perdido el respaldo de la mayoría de los concejales de su antigua formación.
El escenario abre una nueva etapa de tensión política en Algeciras, con el futuro del Gobierno municipal condicionado tanto por los movimientos de los grupos de la oposición como por la respuesta del alcalde a la exigencia de dimisión.
Una crisis que viene de diciembre de 2025
El origen de la controversia se remonta a diciembre de 2025, cuando representantes del PSOE de Algeciras reclamaron que se investigaran supuestos episodios de acoso o abuso sexual relacionados con mensajes de WhatsApp entre concejales del PP que habían salido a la luz.
En aquella denuncia también se solicitaba investigar posibles irregularidades relacionadas con la contratación de una exconcejala popular en el Ayuntamiento y en una residencia pública de mayores, así como posibles delitos de malversación y tráfico de influencias.
Según la información publicada, aquella denuncia fue archivada al no apreciar el tribunal indicios suficientes para continuar la investigación.
Posteriormente, Landaluce presentó una querella criminal ante la Sala de lo Penal del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía contra Rocío Arrabal, portavoz municipal del PSOE, por considerar que determinadas declaraciones públicas habían perjudicado gravemente su honor y su trayectoria.
El alcalde sostiene que las acusaciones difundidas contra él son falsas y ha defendido su derecho a recurrir a la vía judicial.
Dos nuevas denuncias cambian la posición del PP
La situación ha dado un nuevo giro después de que la dirección provincial del PP afirmara haber tenido conocimiento de dos denuncias presentadas por mujeres afiliadas a la formación contra Landaluce por supuestas agresiones sexuales.
Tras conocer estos testimonios, el partido anunció que retiraba su apoyo al alcalde y le exigía la dimisión inmediata. También comunicó que había ofrecido asistencia jurídica a las denunciantes.
La dirección provincial ha manifestado, al mismo tiempo, su respeto a la presunción de inocencia del regidor. Las denuncias deberán seguir su recorrido por los cauces correspondientes y su existencia no equivale a una declaración judicial de culpabilidad.
El PP considera, no obstante, que los hechos trasladados por las denunciantes han provocado una pérdida de confianza incompatible con mantener su respaldo político a Landaluce.
El futuro de la Alcaldía, pendiente de los próximos movimientos
La continuidad de Landaluce dependerá ahora de su decisión personal, de la cohesión interna de la corporación y de la posición que adopten PSOE y Vox ante una eventual moción de censura.
La dirección provincial popular afronta así una situación compleja: reclama la salida de un alcalde que ya no pertenece al partido, pero no dispone por sí sola de los votos necesarios para garantizar su relevo.
Mientras no se alcance una mayoría alternativa, el Ayuntamiento de Algeciras seguirá pendiente de una crisis que combina las exigencias políticas de dimisión, las consecuencias internas dentro del PP y el desarrollo de las actuaciones judiciales relacionadas con las denuncias.

